El autogas (Gas LP) es, en la actualidad, el carburante alternativo más empleado en mundo. Casi 28 millones de usuarios de todo el planeta han decidido utilizar GLP para sus vehículos.

El uso del Gas LP como carburante para automóviles está en alza al ser considerado una de las mejores alternativas para una movilidad más limpia. Actualmente, se trata del carburante alternativo más usado en todo el mundo gracias, sobre todo, al ser una opción más limpia y económica. Y es que, como combustible, el autogas es compatible, entre otros, con motores de explosión de vehículos turísticos, vagonetas, autobuses, carros de carreras, vehículos de recreo, cabezas tractores o carretillas elevadoras entre muchos otros.

Ventajas y motivos que explican el crecimiento de los vehículos de Gas LP

Progresivamente, sin hacer ruido, los vehículos de autogas han ido ganando espacio en un mercado que cada vez tiene una orientación más ecológica. El autogas es un carburante limpio, silencioso y económico. Sus ventajas, como puedes imaginar, son numerosas, tanto para ti como para el planeta. Pero, ¿a qué se debe su éxito?

1. Ahorrarás en combustible:

Al recargar autogas podrás reducir hasta en un 40% tu gasto en combustible. El precio del GLP es más barato que el de otros combustibles debido, en parte, a que soporta una carga impositiva mucho menor que la gasolina. Por otro lado, el GLP resulta un combustible más eficiente y nos permite recorrer las mismas distancias consumiendo menores cantidades de energía.

2. Ahorrarás en tu vehículo:

Los vehículos a Gas LP están disponibles en el mercado por un precio ajustado. Al igual que ocurre con los de gas natural, los automóviles de autogas GLP pueden ya encontrarse en los concesionarios habituales desde fabrica. Conocidos fabricantes, como Fiat, Citroën, Dacia, Subaru, Ford, Opel o SsangYong, entre otros, ofrecen vehículos de GLP dentro de sus gamas. Por otro lado, por su naturaleza, hay que tener en cuenta que los coches alimentados con GLP ensucian menos el motor y consumen menos aceite, por lo que los costes de mantenimiento del vehículo se verán reducidos.

3. La conducción no cambia:

Estos automóviles se caracterizan por combinar dos depósitos de combustible: uno tradicional (gasolina) y otro de Gas LP. El propulsor del motor, por tanto, se convierte en bifuel y está preparado para funcionar con ambos combustibles. Por defecto, un vehículo de GLP circula con gas hasta que éste se agota; el paso a gasolina se realiza automáticamente y es totalmente imperceptible para el conductor. De esta manera, en marcha, no se aprecian diferencias entre el modo de gas y el de gasolina, por lo que su conducción es idéntica.

4. Utilizarás una energía más limpia:

Al combinar el gas propano y el butano, el autogas puede mantener las prestaciones de la gasolina y el diésel, pero generando muchas menos emisiones perjudiciales para el medio ambiente.  El vehículo de autogas puede reducir hasta un 24% las emisiones de CO2, hasta un 85% de emisiones de óxido de nitrógeno (NOx) y hasta un 99% de partículas. Además, los coches que utilizan este carburante también reducen su contaminación acústica en un 50%.

5. Te beneficiarás de las ventajas de las etiquetas ECO:

En distintos países, sobre todo europeos los vehículos a gas cuentan con el distintivo ECO de la DGT por sus escasas emisiones de hidrocarburos. En una situación de emergencia climática, las administraciones han decidido discriminar positivamente a todos los vehículos que posean este distintivo. Así, si dispones de un vehículo de autogas podrás disfrutar de ventajas fiscales (incluida la exención del impuesto de matriculación), tendrás descuentos en peajes y autopistas y podrás acceder a algunas zonas restringidas de las ciudades como, por ejemplo, Madrid Central. También existen planes como Movalt o Movea, que incentivan la compra de vehículos ecológicos con importantes ayudas económicas.

6. Contribuirás a mejorar la calidad del aire:

Cada año se producen en Europa más de 400.000 muertes prematuras debido a la mala calidad del aire que respiramos. En este sentido, el autogas puede contribuir notablemente a mejorar esta situación, reduciendo las emisiones contaminantes en las zonas urbanas. Aproximadamente el 90% de los coches que se matriculan cada año son de diésel o de gasolina. Si sustituyésemos toda esa flota por coches de autogas, nuestro planeta notaría drásticamente las consecuencias positivas.

7. Tus hábitos de repostaje no cambian:

El autogas se reposta en los mismos surtidores con mangueras similares a las que distribuyen diésel o gasolina, por lo que tus hábitos de repostaje se mantendrían intactos. Por otro lado, el tiempo requerido para el repostaje es el mismo que emplearíamos con las energías convencionales. Otro punto interesante a destacar es que nuestro país posee una potente infraestructura de suministro que continúa expandiéndose y garantiza la autonomía del vehículo en todo el territorio.

8. El autogas es un combustible seguro:

La tecnología es cada vez más sofisticada y los vehículos de autogas son 100% seguros. El carburante que emplean no es tóxico, no es corrosivo y no deja residuos. Los vehículos propulsados por este combustible alternativo cumplen exactamente con los mismos requisitos y estándares de seguridad que respetan los automóviles con carburantes convencionales. Además, el GLP, en comparación con la gasolina y el diésel, tiene el rango más bajo de inflamabilidad.